CUENTAS CORRIENTES EN AMBAR

En el apartado “Tesorería y Financiero” del menú de Ambar aparece un apartado denominado “Bancos”. Se eligió esa denominación para facilitar la comprensión de su uso a aquellas empresas que quieran una gestión más sencilla y que de esa forma identifiquen ese apartado como aquel en el que se pueden crear los diferentes bancos (y cajas) para posteriormente anotar los movimientos en el apartado de “Apuntes en caja/banco” del subapartado “Cajas y bancos” del mismo área de “Tesorería y financiero”.

Pero aunque su denominación sea “Bancos” se pueden manejar en esas opciones de programa toda la gestión de cuentas corrientes en general. Sus posibilidades son infinitas y su comodidad para la tramitación de diversos movimientos económicos (y si es el caso con su correspondiente reflejo en la contabilidad) es notable. A modo de ejemplo citaremos estos dos posibles usos:

  • Cobros contra reembolso: Las ventas que se cobran contra reembolso conllevan la emisión de una factura al cliente final, pero el cobro se recibirá de un tercero (la agencia de transportes) que además probablemente descontará el importe de sus servicios. La mejor fórmula es crearse una cuenta corriente (Banco) con la compañía de transportes (imaginemos que es el banco de código 25). En el momento del envío se generará la factura y se dará como cobrada por ese “banco” 25. Cuando la compañía de transportes, pasados unos días, nos abona el importe cobrado (normalmente en el banco, imaginemos el 3), haremos un traspaso desde el banco 25 al banco 3. Si cargan alguna comisión por la gestión, la correspondiente factura de la empresa de transportes la daremos por cobrada como de costumbre, seguramente por el mismo banco 3.

Este sistema, permite reflejar de forma exacta las fechas en que ocurren cada uno de los movimientos, y por otro lado da respuesta a la pregunta ¿Cuánto nos debe la empresa de transportes por reembolsos? Fácil: El “saldo” del banco 25.

Si además utilizamos enlace contable con Ares, y configuramos la cuenta contable del banco 25 con una cuenta del grupo 440, los asientos contables de estas transacciones quedarán perfectamente contabilizados sin trabajo adicional.

  • Cobros con VISA u otras tarjetas de crédito: De igual forma que en el caso anterior, podemos dar por cobradas las ventas con tarjeta de crédito en una cuenta corriente (Banco) creado para ese fin. Su funcionamiento será el mismo que en el caso anterior.

Hay muchos otros ejemplos que pueden utilizarse: cuentas corrientes con socios, pago de nóminas, adelantos, proveedores de cobro por adelantado y facturación diferida…

Las cuentas corrientes en Ambar pueden simplificar mucho la gestión económica, facilitando si es el caso, su reflejo contable.